16 de junio de 2021 | Vistahermosa, Meta, Colombia | Laura Acosta, Unión Colombiana del Sur y Noticias de la División Interamericana

Un matrimonio en la región Colombiana del Sur fue bautizado después de sobrevivir el COVID-19 y sumarse a un club de ciclismo con otros miembros de iglesia. Roger Herrera y Erika Gordillo, de Vistahermosa, Meta, dijo que mientras luchaban por recuperarse del virus, temieron sucumbir a la enfermedad antes de aceptar a Cristo. “Nuestro mayor temor era morir antes de entregarle nuestro corazón a Dios por medio del bautismo”, dijeron.

Mientras estaban enfermos, siguieron orando, pidiendo al Señor que los ayudara a recuperarse. “Le prometimos a Dios que le daríamos nuestra vida tan pronto como nos recuperáramos”, dijeron.

Parte del club de ciclismo en Meta, Colombia, que fue testigo del bautismo de Roger Herrera (cuarto desde la izquierda) y su esposa Erika (tercera desde la izquierda) en Río Caño Acacia, en el distrito municipal de Vistahermosa en Meta, Colombia, el 21 de mayo de 2021. El matrimonio se unió a la Iglesia Adventista después de ser parte de la iniciativa “Quiero vivir sano” y durante una campaña de evangelización dirigida por la iglesia adventista Central de Vistahermosa. [Fotografía: cortesía de Fabián Naicipa].

Los Herrera contaron que ellos ya estaban familiarizados con el mensaje adventista. “Yo era adventista,” contó Roger, “pero debido a las dificultades económicas, me mudé a otra ciudad donde me pedían que trabajara los sábados. Finalmente me aparté de Dios”.

Cuando los Herrera regresaron a Vistahermosa, sin embargo, se sintieron atraídos por la iniciativa de la iglesia denominada “Quiero vivir sano”, que incluía un club de ciclismo. En Colombia, son muy conocidos los clubes de ciclismo, en especial entre los miembros que defienden hábitos de estilo de vida saludable. La iniciativa “Quiero vivir sano”, que es popular en toda Interamérica, ha sido bien aceptada entre los miembros de iglesia y otros interesados en la buena nutrición y otros remedios naturales para una vida más sana.

Después de un doloroso proceso de recuperación, sintieron la necesidad de arreglar las cosas con Dios y tratar de llevar una vida más sana. “Fue difícil porque se me hacía difícil respirar normalmente”, contó. “Fue un largo camino”.

Roger Herrera (segundo desde la izquierda) y Erika (derecha) posan para una fotografía con su hija, después de que el pastor Fabián Naicita los bautizó en el río Caño Acacia en el distrito municipal de Vistahermosa en Meta, Colombia, el 21 de mayo de 2021. [Fotografía: cortesía de Fabián Naicipa]

Pero durante todo ese difícil período, Roger dijo que sintió la necesidad de cambiar sus hábitos de vida y cultivar una vez más una relación más cercana con Dios.

Tan pronto como se sintieron más fuertes de salud, aceptaron una invitación para ir a andar en bicicleta.

“Comenzamos a andar en bicicleta con el club de ‘Quiero vivir sano’”, dijo Roger. “Mientras andábamos por hermosos paisajes y ríos, se me dijo que podía ser bautizado allí mismo. Y cuando me contagié del COVID-19, me pregunté por qué ya no había tomado la decisión. Le pedí a Dios que me diera la oportunidad de entregarle mi vida, porque sentía la necesidad de arreglar las cosas con Dios y acercarme más a él”.

Grupo de ciclistas de ‘Quiero vivir sano”, que incluye a Roger y Erika Herrera, de la iglesia adventista de Vistahermosa el pasado 28 de mayo de 2021, antes de que salieran para el trayecto semanal. El grupo se reúne todas las semanas para actividades físicas y espirituales. [Fotografía: Oscar Nazario Lombana].

Los Herrera finalmente fueron bautizados el 22 de mayo en Vistahermosa.

Roger reconoce el papel que el club de ciclismo tuvo para ayudarlo a que él y su esposa volvieran a acercarse a Dios. “Los que desean pertenecer al club hallarán fortaleza física y espiritual”, dijo. “Los miembros del club brindan apoyo espiritual en los momentos difíciles. Nos sentimos felices de hallar maneras de pasarla bien y de compartir momentos disfrutando de la naturaleza. Es maravilloso estar en buena compañía y apoyo espiritual”, añadió Roger.

El Club de Ciclismo de los Llanos Orientales cuenta con 110 miembros activos en la región. Sus miembros conforman un grupo de personas que aman al Señor y los deportes, y que quieren seguir siendo testigos del amor de Dios, informaron los organizadores. Están trabajando para ofrecer una exhibición de salud y que otros ciclistas se les sumen para aprender sobre la vida saludable.

Los líderes también explicaron que los programas e iniciativas de salud en la región son avances positivos en medio de la pandemia actual del COVID-19, que en Colombia ha contagiado hasta el momento a cerca de 3,8 millones de personas y resultado en casi 97 mil muertes, sin que haya vacantes en muchos servicios de cuidados intensivos de los hospitales del país.

Traducción de Marcos Paseggi

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