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Los administradores de la División Interamericana se reunieron con los principales líderes de las 24 uniones de la iglesia por medio de una videoconferencia para ser informados sobre los efectos de la crisis producida por la pandemia y para discutir ajustes por la reducción de contribuciones que han afectado la operación de la iglesia a lo largo y a lo ancho del territorio. Los líderes de la División Interamericana se reunieron en la sede regional de la iglesia en Miami, Florida, Estados Unidos, el 10 de julio de 2020. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

14 de julio de 2020 | Miami, Florida, Estados Unidos | Libna Stevens, Noticias de la División Interamericana

Después de meses de detalladas proyecciones financieras en medio de la pandemia actual, los principales administradores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana lograron evaluar con exactitud el nivel de disminución de ingresos por contribuciones del vasto territorio para implementar mejor planes que permitan reducir los costos.

Según Filiberto Verduzco, tesorero de la División Interamericana, se ha producido una disminución del 31 por ciento en contribuciones por diezmos y ofrendas en los últimos tres meses. El hecho de que las iglesias no han podido recolectar los diezmos y ofrendas cada sábado como resultado de la cuarentena, y el creciente nivel de desempleo entre los miembros, son las razones principales que han producido esa disminución de fondos, dijo él.

Desafíos por delante

Entre los mayores desafíos se encuentra en hacer que Ecclesia7 —el programa informático que lleva un registro del envío electrónico de los diezmos y las ofrendas a la iglesia local y a las organizaciones superiores en toda la División Interamericana— esté a disposición de los miembros para que envíen sus contribuciones en línea. Los desarrolladores del programa están trabajando para hacer que esté disponible en todos los países de Interamérica antes de fin de año, dijo Verduzco.

“Estamos enfrentando un gran desafío”, dijo Verduzco al dirigirse a los administradores de las uniones de la División Interamericana y directores de departamento durante una reciente videoconferencia. “Tenemos que ajustar nuestra estrategia financiera y avanzar con responsabilidad para garantizar lo que nos depare el futuro”.

Es la situación financiera más difícil que ha enfrentado la División Interamericana en casi treinta años, aun peor que la recesión que sacudió el territorio en 2008 con la fluctuación de las monedas, añadió Verduzco.

El tesorero de la División Interamericana, Filiberto Verduzco, informa a los administradores de las uniones que las finanzas tienen que «hacer profundos recortes» para adaptarse a la marcada reducción de las contribuciones en el territorio, el pasado 10 de julio de 2020. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

“Profundos recortes”

“Tenemos que llevar a cabo profundos recortes”, expresó. “Los efectos sobre el nuevo quinquenio son reales, y tenemos que realizar ajustes adicionales para continuar cumpliendo con la misión de la iglesia”.

Los presupuestos de viaje, como así también los eventos y reuniones que se habían planificado en todo el territorio de la división, permanecen cancelados. Las asambleas y congresos de las uniones y asociaciones, que requieren de acuerdo con los reglamentos la presencia de los líderes de la División Interamericana, han sido pospuestos hasta 2021.

Los ajustes a los ingresos operativos hizo que el tesorero de la División Interamericana señalara la reducción de las asignaciones presupuestarias de este año al Seminario Teológico Interamericano, la Universidad Herbert Fletcher, los gastos generales de los departamentos, como así también a varios programas e iniciativas, entre otros.

Las asignaciones a las 24 uniones, o principales regiones eclesiásticas, no se verían afectadas en 2020, expresó Verduzco. “Hemos logrado cuidar de nuestro capital de trabajo constantemente cada año, pero el capital se está viendo afectado por las inversiones”. Ajustarse a la realidad no es una sugerencia, expresó.

“Lo peor que podemos hacer es no hacer nada”, dijo Verduzco. “Tenemos que implementar cambios”.

La implementación de cambios ha sido algo continuado desde que Verduzco envió una carta de seis páginas a los administradores de las uniones e instituciones de la División Interamericana. En la carta, que lleva fecha del 8 de abril de 2020, los administradores detallaron un número de medidas de implementación sugerida en sus territorios con el propósito de mitigar el impacto financiero que enfrentarían las organizaciones de la iglesia en medio de la cuarentena producida por la crisis de la pandemia.

El pastor Elie Henry, presidente de la Iglesia Adventista in Interamérica, reafirma que Dios tiene un plan para la iglesia, y que ellos son importantes para cumplir ese plan misionero. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

Implementación de los cambios

Al tope de la lista de sugerencias, Verduzco animó a los líderes para que mantengan una cadena de oración permanente entre los miembros para que Dios proteja a su iglesia. “Enfaticen el refuerzo del ambiente espiritual entre los miembros”, expresó la carta.

Atender las necesidades espirituales de los miembros es fundamental durante momentos inciertos, dijo Verduzco. “El miembro de iglesia de Interamérica es el elemento más valioso para el progreso de la misión de la iglesia, por lo que debemos atenderlo con sumo cuidado”.

Responsables al administrar los fondos

“Necesitamos ser muy cuidadosos en cómo estamos administrando los fondos que están ingresando, porque tenemos un nivel de responsabilidad sobre nuestros hombros”, añadió Verduzco.

“He visto cómo Dios ha bendecido a esta iglesia inmensamente durante los últimos veinte años, y tenemos la seguridad de que el Señor sigue guiando y proveyendo para su pueblo, por lo que necesitamos continuar apoyándonos en él y continuar haciendo ajustes responsables para que la iglesia siga avanzando en la misión”.

Las iniciativas de índole misionera continúan siendo la principal prioridad de la Iglesia Adventista en Interamérica.

El pastor Leonard Johnson, secretario ejecutivo de la Iglesia Adventista en Interamérica, ora durante una de las tres sesiones de oración, durante el encuentro con los administradores de las uniones, el pasado 10 de julio de 2020. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

Mantener los gastos al mínimo, hacer ajustes a los beneficios de los empleados con excepción de las ayudas por alquiler y gastos médicos, la modificación de los porcentajes salariales de los empleados, el recorte de los gastos generales y la reducción de personal son todas medidas a las que se podría llegar, expresó Verduzco.

Las realidades en el territorio

El pastor Pierre Caporal, presidente de la Iglesia Adventista de Haití, informó una reducción del 50 al 65 por ciento de parte de las iglesias, en especial en ciertas regiones del país. “Hemos visto que las contribuciones se han visto afectadas no solo debido a la pandemia del COVID-19 sino como resultado de la situación política que está afectando a los miembros de iglesia, en particular en las escuelas y la universidad de la iglesia”, dijo Caporal.

Los administradores de El Salvador han visto una disminución del 40 por ciento en la disminución de contribuciones, lo que los ha llevado a reducir las ayudas a los empleados en todas las organizaciones y escuelas de la iglesia. “Confiamos en que el Señor continúe sustentando a su iglesia mientras continuamos trabajando en la misión, con programas e iniciativas, bautizando a más personas”.

De manera similar el pastor Isaías Espinoza, presidente de la Iglesia Adventista en la región del Sureste Mexicano, dijo que ya meses atrás se implementó ajustes a los salarios y las ayudas de los empleados debido a la disminución de las contribuciones de parte de las iglesias. “Esa carta con sugerencias de ajustar los gastos de parte del pastor Verduzco nos llegó realmente a tiempo, porque rápidamente tuvimos que enfrentar los desafíos de la disminución significativa de ingresos”, dijo Espinoza.

Aun después del Huracán María y los terremotos, que devastaron a Puerto Rico, el pastor José Alberto Rodríguez, presidente de la Iglesia Adventista en Puerto Rico, dijo que de manera regular se ha recolectado el noventa por ciento de los diezmos y ofrendas en los últimos meses. “No puedo explicarlo, pero Dios nos ha bendecido”, dijo Rodríguez. “No hemos tenido que reducer ninguno de los salarios de los empleados, las escuelas continúan funcionando en línea, y aunque algunas iglesias se han visto dañadas, los miembros de iglesia continúan trayendo sus diezmos y ofrendas”.

Los administradores de las uniones oran juntos, en una de las tres sesiones de oración, durante la reunión por videoconferencia del 10 de julio de 2020. [Fotografía: Libna Stevens/DIA]

De la misma manera, el pastor Paulino Puello, presidente de la Iglesia Adventista en la República Dominicana, dijo que la iglesia ha logrado recoger el noventa por ciento de las contribuciones que suelen recolectar ahora que las iglesias se han reabierto parcialmente y que muchos miembros están trayendo sus diezmos y ofrendas que habían ahorrado desde marzo. “Alabamos a Dios porque todos nuestros pastores y empleados han recibido su salario mensual, y lo mismo ha sucedido con los 1080 docentes que trabajan en el sistema de educación adventista”, dijo Puello.

Al igual que todas las 24 uniones del territorio de la División Interamericana, durante semanas se brindó inmediatamente asistencia a los miembros de iglesia necesitados, dado que muchos quedaron desempleados durante la cuarentena.

Los administradores de la División Interamericana y de las uniones continuarán monitorizando de cerca la situación financiera en todo el territorio e implementarán cambios adicionales para reducir los gastos según sea necesario, dijo Verduzco. Verduzco se ha estado reuniendo en línea con los tesoreros y el personal de las uniones varias veces por mes para monitorizar la actividad financiera y los planes de acción, de manera de administrar mejor los sistemas financieros en el territorio.

“Nuestra prioridad sigue siendo cuidar de los miembros de iglesia, de que la misión siga avanzando sin interrupciones y que las asignaciones al territorio continúen apoyando las operaciones”, dijo Verduzco.

El pastor Elie Henry, presidente de la Iglesia Adventista en Interamérica, dijo a los líderes de la iglesia que, si bien la iglesia está enfrentando momentos críticos, no hay necesidad de mostrarse alarmados. “Solo necesitamos planificar con los ojos bien abiertos”, dijo el pastor Henry. “Cuando pensamos en las olas que pueden estar viniendo en nuestra dirección, tenemos que estar listos como un buen surfista, que evalúa las olas que se dirigen hacia él.

“Dios tiene un plan para su iglesia, y todos ustedes están aquí porque son parte del plan de Dios de contribuir al progreso de su misión en momentos como este”, dijo el pastor Henry.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Interamérica supervisa a más de 23 mil iglesias y congregaciones en 42 países e islas de México, América Central, el Caribe, las Antillas Francesas, Colombia y Venezuela.

Para saber más sobre la División Interamericana, sus programas e iniciativas, visítenos en interamerica.org

Traducción de Marcos Paseggi

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