3 de febrero de 2020 | Ammán, Jordania | Andrew McChesney, Misión Adventista

Una escuela adventista del séptimo día que ha estado operando durante 78 años en el país de Jordania, en Oriente Medio, ha duplicado su tamaño, así como su currículo, que incluye ahora cursos de salud, idiomas y música, para la comunidad local, impartidas después de horas de clase.

Al hablar durante el corte de cinta de una ceremonia de inauguración, el presidente de la Iglesia Adventista, Ted N. C. Wilson, comparó a la Escuela Adventista Nacional con el sueño del patriarca Jacob acerca de una escalera que llegaba desde la tierra al cielo. Había ángeles que  ascendían y descendían por esa escalera en el sueño que tuvo Jacob mientras dormía a unos 100 kilómetros de la ubicación de esta escuela en Ammán, capital de Jordania.

Dicho sueño, registrado en la Biblia en Génesis 28,  animó a Jacob con la convicción de que tenía una conexión directa con el cielo, dijo el presidente Wilson.

 

Vista de la Escuela Adventista Nacional renovada y ampliada en Ammán, Jordania. [Imagen: Andrew McChesney, Misión Adventista

«La Escuela Adventista Nacional puede ser como esa valiosa escalera, conectando a la gente con el Dios del cielo”, les dijo el presidente Wilson a aproximadamente 150 dignatarios, miembros de iglesia y otras personas reunidas en la nueva sala de la escuela destinada a propósitos múltiples.

“Independientemente de cuál sea el marco religioso de donde usted proviene, me gustaría decirle con todo mi corazón que es importante que mantengamos una conexión con el Dios Todopoderoso”, dijo. “Pienso que esta escuela adventista va a hacer exactamente eso”.

La Escuela Adventista Nacional, que abrió sus puertas en 1942, cuenta actualmente con 105 estudiantes desde el primero al doceavo grado. Con dicha expansión, la escuela podrá ahora contar con una doble inscripción y ofrecer varios programas después de las horas de clase convencionales, incluyendo cursos sobre dejar de fumar, seminarios sobre estilo de vida saludable y otras iniciativas cuyo objetivo es mejorar la salud.

“La salud es un don”, dijo el presidente Wilson. “Tengan cuidado con lo que comen, con lo que beben, con lo que ven y con aquello en lo que participan. Cualquier cosa que hagan hace que ustedes sean lo que son y determina su futuro. Esta hermosa escuela va a ayudar a contribuir a una mejor salud de la comunidad a través de las clases impartidas”.

 

El presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Ted N. C. Wilson (segundo de derecha a izquierda), habla a través de un intérprete en la ceremonia, en la nueva sala para propósitos múltiples, de la Escuela Adventista Nacional, en Ammán, Jordania, el 29 de enero de 2020. [Imagen: Andrew McChesney, Misión Adventista]

Se ofrecerán también clases de música y de inglés en esta escuela ubicada en Rainbow Street, una zona popular de restaurantes y centros comerciales cerca del centro de la ciudad de Ammán.

Al expandir el currículo, la escuela procura ayudar a los niños y adultos en la comunidad “a gozar de una mejor calidad de vida y a alcanzar algunos de sus objetivos de su vida”, dijo Rick McEdward, presidente de la Iglesia Adventista de la Unión del Oriente Medio y Norte de África, cuyo territorio incluye a Jordania.

“Esperamos que al hacer esto, podamos representar la gloria de Dios en esta nación”, dijo el presidente McEdward en una entrevista.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día está reconocida en Jordania por decreto real, como una organización religiosa.

Siguiendo la costumbre del Oriente Medio, el 29 de enero de 2020, la ceremonia de inauguración se inició con saludos especiales dirigidos a varios dignatarios. Darron Boyd, director de la Iglesia  Adventista en la región del Mediterráneo Oriental, agradeció por nombre la presencia de cada uno de los invitados. Al terminar su saludo, le agradeció a Jesús por la escuela y por su plan de redención.

 

Un invitado especial, Hamdi Murad, coloca un turbante tradicional sobre la cabeza del presidente de la Iglesia Adventista, Ted N. C. Wilson, mientras que el arquitecto principal, Mazen W. Shaban (izquierda), quien presentó el regalo, sonríe en señal de aprobación, en la escuela Adventista Nacional en Ammán, Jordania, el 29 de enero de 2020. [Andrew McChesney, Misión Adventista

“Te agradecemos por haber pensado en nosotros desde hace tiempo y anhelamos con gran expectativa tu pronto retorno para llevarnos a vivir a un sitio mejor”, dijo en su oración.

Después de cortar la cinta o listón, uno de los invitados especiales, Mazen W. Shaban, arquitecto principal del proyecto de construcción de la escuela, entregó al presidente Wilson una tradicional abaya (túnica) y una shmakh (pañoleta o turbante) sujeta a la cabeza con una egal (banda o cintillo). El Pastor Wilson sonreía mientras el arquitecto Shaban y otro invitado especial, Hamdi Murad, colocaba la túnica sobre sus hombros y cubría su cabeza con el turbante de intricado tejido rojo y blanco, lo cual constituyó una emotiva expresión de la mejor hospitalidad jordana.

El presidente McEdward, quien está muy bien familiarizado con la cultura del Oriente Medio, por haber crecido en Arabia Saudita, dijo que ese gesto de amistad le había tocado el corazón.

“Cada uno de estos regalos era una forma de decirle: ‘Eres un líder merecedor de honra entre nosotros aquí en Jordania’”, dijo.

La ceremonia en esta escuela se llevó a cabo al iniciar el presidente Wilson y su esposa Nancy, un viaje de tres semanas a través de cinco países, con el fin de alentar a los miembros de iglesia a ser fieles. El presidente Wilson tenía programado viajar luego al África Occidental, en donde adorará el sábado en Ghana. Después de eso tenía  planes de asistir a la Cumbre Mundial de Liderazgo a celebrarse este año en Cape Town, Sudáfrica. Su viaje concluirá con visitas a Malaui y Angola.

En Jordania, la renovación y expansión de la escuela se llevó a cabo con gran rapidez bajo la mirada vigilante de Peter Koolik, un constructor australiano a cargo de la supervisión de proyectos mundiales de construcción de iglesias a nombre de la Asociación General.

La renovación tuvo lugar durante los meses de vacación entre junio y agosto de 2019, y los dos nuevos pisos se añadieron después de eso, dijo el arquitecto Shaban, socio fundador y administrador general de Sha’ban Architects and Engineers. El espacio disponible en el complejo educativo, que incluye una iglesia adventista y cuartos de huéspedes, fue ampliado a 2,150 metros cuadrados, a partir de los 1,050 metros cuadrados previos, escribió en un correo electrónico.

En su discurso, el presidente Wilson habló entusiastamente acerca del futuro de la escuela.

“La Escuela Adventista Nacional es tan vital”, dijo. “Por la gracia de Dios, y a través de estas labores de remodelación y expansión, los mejores días para esta escuela están todavía por delante”.

Traducción- Gloria A Castrejón

 

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