El presidente de la Iglesia Adventista, Ted N. C. Wilson (centro) y Nancy, su esposa, saludan a los adoradores que se reunieron para celebrar 100 años de presencia adventista en Ruanda. La celebración atrajo a 40,000 personas al Estadio Nacional Amahoro, en Kigali, Ruanda, el 31 de agosto de 2019. Imagen: Noticias de la División del África Central Oriental

6 de septiembre de 2019 | Kigali, Ruanda | Prince Bahati, División del África Central Oriental,  Red Adventista de Noticias y Adventist Review

Más de 40,000 adventistas del séptimo día en Ruanda se reunieron en el Estadio Nacional Amahoro, situado en la ciudad capital de Kigali, para celebrar 100 cien años de presencia adventista en el país. El presidente de la Iglesia Adventista mundial, Ted N. C. Wilson, dirigentes regionales de la iglesia y funcionarios del gobierno regional, estuvieron también presentes en el evento el sábado 31 de agosto de 2019.

Al dirigirse a la congregación durante el sermón del servicio de adoración, el presidente Wilson describió el evento como “históricamente significativo” y les hizo recordar a los presentes la constante dirección de Dios a través de las edades.

A través de pasajes del libro de Josué, el presidente Wilson condujo a la audiencia a través de la experiencia del pueblo de Israel y del cruce del Jordán. Enfocó su atención en las piedras conmemorativas que cada tribu había de cargar como recordativo de la maravillosa salvación de Dios. Y refiriéndose al tema de los cien años de celebración, que era “En las Manos de Dios”, el presidente Wilson instó a los adventistas en Ruanda a permanecer en las seguras manos de Dios mientras preparan fieles informes con los cuales recibirlo en su venida.

La celebración del mencionado centenario fue aprovechada también para rendir tributo a los primeros misioneros adventistas en Ruanda que arribaron en 1919. Al recordar su entrega y compromiso, Hesron Byilingiro, presidente de la Iglesia Adventista en Ruanda, afirmó la permanencia de su legado al asegurar que “ellos nunca van a ser olvidados”, mientras explicaba que esos misioneros tuvieron que integrarse a una cultura que no conocían y aprender un nuevo idioma.

El presidente Byilingiro dijo que el evangelio que esparcieron los misioneros a través de la educación y la salud era en sí mismo un idioma que no necesitaba traducción y por lo que él estaba muy agradecido. “Alabo a Dios por el mensaje adventista que ha transformado a tantas vidas en este país”, dijo el presidente Byilingiro. Elogió también que los ruandeses locales que ayudaron a los misioneros extranjeros al lado de los cuales ellos también fueron pioneros.

Siendo que todos los que llevaron a cabo la misión en aquellos años ya han fallecido, los reconocimientos les fueron entregados a sus descendientes. Aquellos cuyos familiares no pudieron ser localizados, fueron honrados en ausencia.

El gobernador de Ruanda estuvo representado por dos ministros de su gabinete y por el principal jefe ejecutivo de la Junta de Gobierno de Ruanda (RGB). En nombre de su gobierno, Judith Uwizeye, ministra en la oficina presidencial, dijo que la Iglesia Adventista es un buen socio del gobierno de Ruanda, por causa del papel que desempeña en el ramo de la educación, la salud y el desarrollo.

Al recordar el espantoso genocidio contra los tutsis, en 1994, dijo también: “Aun cuando la iglesia no se libró de ello, le doy gracias a Dios por salvar a la nación”. La ministra Uwizeye se unió al presidente Wilson en su apelación a los adventistas a que continúen siendo buenos ciudadanos y una fuente de sanidad en la comunidad.

Al día siguiente del festejo, la delegación de las oficinas mundiales de la Iglesia Adventista y los dirigentes de la División del África Central Oriental, se unieron a los adventistas en Ruanda en su servicio mensual en favor de la comunidad, conocido como “umuganda”. Mientras que todos los ruandeses llevan a cabo su servicio a la comunidad el último sábado del mes, el gobierno les ha permitido a los adventistas hacer su parte el primer domingo de cada mes. El ministro del gobierno local, Anastase Shyaka, reiteró ante el presidente Wilson que su gobierno va a mantener siempre vigente la libertad religiosa.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Ruanda cuenta con más de 900,000 miembros y está esperando llegar hasta un millón de miembros al término de 2019.

Traducción – Gloria A Castrejón

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