El presidente de la Iglesia Adventista Ted N. C. Wilson instó a 52 mil personas que colmaron un estadio deportivo a que siempre tengan “hermosos pies”, después de que muchos de ellos dedicaron una tarde a distribuir dos millones de ejemplares del libro misionero de 2019 titulado “Esperanza para las familias de hoy” en Lima, Perú.

Miles de adventistas repartieron ejemplares del libro de Willie y Elaine Oliver, directores del departamento de ministerios de familia de la Iglesia Adventista mundial, en la ciudad capital de Perú, después del culto del sábado 4 de mayo. La iniciativa, denominada Impacto Esperanza, fue parte de un fin de semana de celebraciones que marcó el centésimo aniversario de la Universidad Peruana Unión, una institución adventista con unos 12 mil estudiantes, ubicada en las afueras de Lima.

Wilson, que puso fin a un viaje pastoral de dos semanas por Sudamérica, habló también en la dedicación del primer templo de la universidad, y asistió a un desfile aniversario con veinte mil personas durante ese fin de semana.

Al hablar ante la multitud del estadio, que representó a la mitad de la feligresía adventista de Lima, Wilson dijo que los miembros de iglesia no tienen que ser predicadores para poder predicar.

Una vista a vuelo de pájaro de 52 mil adventistas —alrededor de la mitad de la feligresía adventista de Lima, Perú— que llenaron el Estadio Monumental para adorar a Dios, el 4 de mayo de 2019. Una flota de tres mil autobuses transportó a las personas hasta el estadio. Fotografía: Cortesía de Ted Wilson Facebook

“Sí, Dios usa a los predicadores y evangelistas, pero todos necesitamos trabajar juntos”, expresó. “Dios los está llamando hoy para predicar el mensaje en Perú”.

Al abrir la Biblia en Romanos 10:13-15, leyó: “Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no son enviados? Como está escrito: ‘¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!’”

Wilson pidió a la audiencia que imagine estar en el cielo y ser detenido por un extraño mientras se apresuran a llegar a una cita a los pies de Cristo.

“Sus pies son hermosos”, dice el extraño, señalando.

Sorprendido, usted exclama: “¿Qué? Dígame por qué mis pies son hermosos”.

Miembros de iglesia se congregan en la nueva iglesia con capacidad para cinco mil personas en la Universidad Peruana Unión en Ñaña, Perú, para su inauguración, el 4 de mayo de 2019. Fotografía: Cortesía de Ted Wilson Facebook

“Recuerda que el 4 de mayo de 2019, usted vino a mi tienda y me entregó un libro?” dice el extranjero. “Sus pies son hermosos”.

Wilson apeló a los miembros de iglesia para que compartan a Jesús con los demás, para que sean modelos de su justicia y para que sirvan a otros como él lo hizo al participar de sus actividades diarias.

“Entonces sus pies son hermosos”, dijo.

La multitud, que fue transportada al estadio en tres mil autobuses alquilados, se puso de pie y levantó sus brazos, prometiendo tener pies hermosos al compartir a Jesús con los demás.

Muchos presentes habían compartido a Jesús horas antes al distribuir libros en las casas y en la calle. Wilson y su esposa Nancy se unieron a la iniciativa junto a Erton Köhler, presidente de la División Sudamericana; Bill Quispe, presidente de la Unión Misión Norte de Perú, cuyo territorio incluye Lima; Enzo Chávez, president de la Unión Misión Sur de Perú; y otros líderes de la iglesia.

“Espero que todo el que reciba un ejemplar del libro ‘Esperanza para las familias de hoy’ lo lea y halle información importante para sus familias y para acercarse a Dios”, dijo Wilson en una entrevista con el afiliado en Perú de Hope Channel, mientras iba de casa en casa en un barrio cerrado.

Horas antes, los líderes de la iglesia inauguraron un nuevo templo con capacidad para cinco mil personas en la Universidad Peruana Unión en Ñaña, un suburbio de Lima, que remplaza una gran tienda de campaña donde los estudiantes y el personal se había reunido durante seis años. Quispe destacó que la nueva y elegante estructura de vidrio y acero era el edificio más hermoso del campus, según lo recomendó Köhler, el presidente de la división.

La universidad fue fundada por el misionero Harry B. Lindquist como el Instituto Industrial en Lima en 1919, 21 años después de que el adventismo entrara a Perú con la llegada de miembros de iglesia desde Chile.

“Comenzamos con poco más de mil dólares y muchas promesas”, dijo Lindquist según un folleto promocional que distribuyó la universidad para el aniversario.

Para celebrar ese hito, la universidad decidió enviar a cien estudiantes misioneros por el mundo, dijo Quispe durante los cultos del sábado. Sin embargo, 102 estudiantes respondieron al llamado, lo que superó las expectativas, dijo. Estudiantes que portaban banderas coloridas de los países representados marcharon por el escenario para una oración especial de dedicación del espíritu misionero.

Wilson se maravilló ante el espíritu misionero de la universidad.

“¡Qué manera maravillosa de transformar el centésimo aniversario en un evento misionero!”, exclamó durante un diálogo vespertino con los líderes de la iglesia local.

A la congregación de la iglesia de la universidad, le dijo que la iniciativa representa el centro mismo del movimiento adventista: su misión de proclamar los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14, de que Jesús viene pronto.

“Jóvenes, estoy tan satisfecho con ustedes, y su iglesia también lo está. Todo el cielo está regocijándose por el servicio que han brindado”, dijo. “Somos en verdad el pueblo de Dios que marcha hacia el cielo. Participemos todos hablando a otros de Jesús”.

La versión original de esta noticia fue publicada en Misión Adventista.

Traducción de Marcos Paseggi

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