Los bomberos trabajan luchando contra la quemazón del Incendio Camp en Paradise, California, Estados Unidos, a comienzos de noviembre de 2018. Fotografía de Nancy Hamilton/Golden Eagle Films

“Vi por primera vez las imágenes de la iglesia el viernes por la tarde mientras almorzaba”, dijo Dan Martella pastor administrativo de la iglesia adventista de Paradise en California, durante una entrevista por Skype el pasado 12 de noviembre de 2018 con el canal de televisión Fox 5 de Washington D.C. (WTTG/WDCA). Martella ha sido pastor allí, y miembro de la comunidad, durante tres años. El jueves 8 de noviembre de noche, la iglesia se quemó por completo cuando el Incendio Camp arrasó Paradise.

“Ese fue el primer golpe y, entonces, un día después, recibimos imágenes de nuestra casa. Así que ha sido una tras otra”, dijo Martella.

El Incendio Camp, considerado ahora el incendio más letal en la historia de California, se ha cobrado la vida de más de sesenta personas (según datos hasta el 16 de noviembre de 2018 por la mañana), y hay más de seiscientos que se cree desaparecidos entre la vecina localidad de Concow y Paradise. Según informes de medios nacionales, se han evacuado más de 52 mil personas de la zona; unos 8800 hogares han sido destruidos.

Casi 1300 miembros de la Iglesia Adventista se han visto afectados, y muchos han perdido todo con excepción de sus vidas. No se tiene registro de dónde están todos los miembros; hay informes que indican que más de cien aún están desaparecidos. Y además de la pérdida de la iglesia, la Escuela Adventista de Paradise perdió el edificio donde funcionaba hasta el cuarto año y el subsuelo del gimnasio también sufrió daños.

Algunos de los residentes que tuvieron que ser evacuados y perdieron sus hogares por el Incendio Camp, que destruyó la mayor parte del pueblo de Paradise, California, Estados Unidos, encuentran refugio en un edificio comunitario cercano. Fotografía de Katlyn Dordevic

El Hospital Feather River de Adventist Health informó que algunas de sus unidades se vieron afectadas. “La buena noticia es que parte del nivel superior del hospital sigue en pie, como es el caso también de las secciones de obstetricia, emergencias, cirugías ambulatorias, salud familiar, centro oncológico y medicina del sueño”, expresó el informe. “El nivel inferior del hospital, la sección de equipos y servicios, y la mayor parte de las demás unidades externas sí se vio afectada […]. Aún estamos evaluando la situación para determinar todo el alcance del daño a todos los edificios”.

El jueves 15 de noviembre, la Unión Asociación del Pacífico aprobó una asignación especial de 100 mil dólares a la Asociación Norte de California para que sea usado en esfuerzos asistenciales inmediatos para la iglesia y la escuela de la comunidad de Paradise.

Las iglesias de la aledaña Unión Asociación del Pacífico Norte están recolectando ofrendas especiales los sábados entre el 17 de noviembre y el 1 de diciembre, para ayudar a la Asociación Norte de California en sus esfuerzos asistenciales.

La comunidad ayuda a la comunidad

Según un informe de CNN, 1385 residentes están viviendo en refugios. Aunque muchos están luchando, una ola de apoyo está llegando desde Paradise y las comunidades circundantes. Miembros de la Iglesia Adventista se han unido a sus vecinos de la comunidad para ayudar.

“Los miembros están trabajando de cerca con organizaciones locales y se unido para hacer frente a la crisis”, dijo la Unión Asociación del Pacífico en un comunicado el pasado 10 de noviembre. El comunicado expresó que “Los miembros de iglesia de Paradise que han perdido sus templos se reunirán con otras congregaciones cercanas [lo que incluye la iglesia adventista de Chico], y los pastores y miembros han ayudado a satisfacer las necesidades extraordinarias creadas por este desastre”.

Los edificios del Hospital Feather River de Adventist Health fueron dañados por el Incendio Camp en el norte de California, Estados Unidos. Fotografía de Nancy Hamilton/Golden Eagle Films

“El apoyo financiero para recuperarse del incendio es la manera más importante que tienen los miembros de ayudar en este momento”, dijo W. Derrick Lea, director de Respuesta a Catástrofes de Servicios Comunitarios Adventistas de la División Norteamericana (ACS DR). “La gente necesita lo básico —ropas, zapatos, alimentos y agua— y estas necesidades continuarán en el futuro cercano”. Lea, que estuvo trabajando en Saipán (parte de la Misión de Guam-Micronesia de la División Norteamericana), que fue devastada por el tifón Yutu en octubre, ha estado al tanto de la respuesta temprana de ACS DR en los incendios tanto del sur como del norte de California.

El 11 de noviembre, Lea informó: “Ed Fargusson, asistente del presidente de la Asociación Norte de California, continúa trabajando con su comunidad local en el lugar, y la División Nortemericana ha ofrecido apoyo según sea apropiado. Charlene Sargent se está reuniendo con los líderes locales de respuesta comunitaria a catástrofes en el sur de California. Ella está brindando apoyo a los líderes del lugar. Ambas asociaciones han solicitado apoyo financiero para la recuperación del incendio en los próximos días. La División Norteamericana ha enviado este mismo mensaje y permanece alerta para ofrecer ayuda según sea necesario. Marshall y Julie González, que me han cubierto mientras yo estaba lejos, han estado comunicándose tanto con la Asociación Sur como Norte de California”.

Los miembros adventistas locales están ayudando de varias maneras inmediatamente tangibles. Nancy Hamilton, residente de Chico y camarógrafa de Golden Eagle Films, usó sus credenciales de prensa para grabar videos de hogar, fue calle por calle, ayudando a los que no podían ingresar a la zona para evaluar si sus propiedades habían sido dañadas. Hamilton también compartió imágenes tempranas para el informe de noticias de Fox 5, incluido un video de los servicios de emergencia y las propiedades quemadas de la iglesia adventista. “Esta es mi página personal de Facebook […]. Soy tan solo una persona que está haciendo lo que puede en medio de una emergencia”, dijo Hamilton en algunas de sus videos publicados en Facebook. Ella ha publicado videos en Facebook y también en YouTube.

En Facebook, Katlyn Dordevic de Napa compartió fotografías de su trabajo como voluntaria en Chico durante los últimos dos días. Dijo que “fue una bendición tan grande colaborar como enfermera voluntaria en Chico con todo el resto del personal que está ayudando a un refugio, y entonces yendo a Walmart para ayudar en la ‘ciudad tienda’. Muchísimos cambios de vendaje, chequeos de la presión arterial, y rápidas derivaciones para [determinar] las necesidades médicas”.

Dordevic contó que el grupo grande en Walmart expresó “tanta gratitud que me derritió el corazón. Todos tenían tan solo cosas buenas que decir de la atención que estaban recibiendo”. Y añadió: “Sigan orando por ellos. Se necesitan artículos personales, como por ejemplo calcetines, ropa interior y artículos de abrigo como mantas, sombreros y guantes”.

El Incendio Camp en California, Estados Unidos, dejó la iglesia adventista de Paradise en ruinas después de que el edificio fue totalmente destruido por el fuego el 8 de noviembre de 2018. Fotografía de Nancy Hamilton/Golden Eagle Films

Martella perdió su hogar en el fuego. Pero en la entrevista por Skype con Fox 5, dijo que se siente alentado por el amor y el apoyo que ha sentido de la comunidad de la iglesia, los amigos y la familia. “Toda esa efusión de amor es abrumadora”, dijo. “No puedo seguir el ritmo para seguir a todos mis amigos en Facebook. Están allí expresando su aliento y apoyo. No puedo seguirles el ritmo, además de la gente que ni siquiera llama antes y dice simplemente: ‘Estoy en camino para allá’”.

Información sobre el Incendio Camp

El fuego recibió el nombre de Camp Creek Road, el lugar donde se inició en la mañana del 8 de noviembre. Poco después del comienzo del incendio, la comisaría del Condado de Butte ordenó la evacuación de Paradise y las localidades cercanas. Antes de las 24 horas, el incendio destruyó hasta el noventa por ciento del pueblo de Paradise y la comunidad de Concow.

Para la mañana del 13 de noviembre, impulsado por fuertes vientos, había causado 56 muertes, herido a tres bomberos, abarcado un área de unas 55 mil hectáreas, y dañado o destruido al menos 8817 estructuras, según la Actualización del Incidente de Camp Fire.

Fuertes vientos de casi 80 kilómetros por hora y el clima seco impulsaron los rápidos movimientos del fuego por la zona, atrapando a los residentes, que tuvieron escaso o ningún tiempo de huir, y volviendo imposible que los bomberos contuvieran el fuego.

Para el 15 de noviembre, el fuego estaba contenido en un 35 al 40 por ciento, según informes de los medios.

El capitán Scott McLean, del Departamento de Bosques y Protección contra Incendios (Cal Fire) fue citado el 10 de noviembre en un artículo del San Francisco Chronicle, donde expresó: “La comunidad de Paradise está prácticamente destruida; es ese tipo de devastación. El viento que había sido anunciado llegó e hizo desaparecer todo”.

Traducción de Marcos Paseggi

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