Silver Spring, Maryland, Estados Unidos, 13 de Diciembre de 2005 …. [Mark A. Kellner/Personal de ANN]

En un momento del año cuando se supone que «en la tierra paz» es un lema dominante, en muchos lugares del mundo hay expertos que han declarado una «guerra contra la Navidad».

En Norteamérica, los vendedores –e incluso la Casa Blanca– están generando la ira de los consumidores al enviarles un «Saludo en las Fiestas» en lugar de desearles una «Feliz Navidad». En Europa, el Papa Benedicto XVI dijo a los peregrinos el pasado 11 de diciembre que «en una sociedad consumista, la Navidad sufre desafortunadamente por causa de cierto tipo de contaminación comercial que amenaza con modificar su verdadero espíritu», de acuerdo con el informe de los medios de comunicación.

Entonces, ¿qué debe hacer un cristiano adventista del séptimo día en medio de dos perspectivas tan opuestas? Los expertos en liderazgo eclesiástico y un destacado analista laico dicen que hay que relajarse y disfrutar la temporada, al tiempo que recordamos que la libertad religiosa es para todos.

«Creo que deberíamos seguir adelante, disfrutar de estos días y estar agradecidos porque Jesús vino aquí», dijo el Dr. Roy Adams, editor asociado de la Adventist Review, el periódico oficial de la iglesia. Al referirse a Elena de White, una de las líderes fundadoras de la iglesia, Adams recordó que ella afirmó que «especialmente donde hay niños, no deberíamos apartarlos del entusiasmo de la Navidad. Deberíamos hacer de Cristo el centro».

Y aunque muchos adventistas participan alegremente de las festividades de Navidad, el Dr. John McVay, decano del Seminario Teológico de la Universidad Andrews, dijo que es importante recordar los sentimientos de otros vecinos que no celebran la Navidad.

«Nuestros vecinos, al vernos como religiosos conservadores, no ven como impulsores de la Navidad, y podría resultar sorprendente e instructivo utilizar esto como una oportunidad para crear una relación o sociedad donde las personas se sientan libres y sientan que sus expresiones de fe y compromiso religioso son bienvenidas», dijo McVay a ANN desde su oficina en Berrien Springs, Michigan. «Para algunas personas religiosas podría significar ‘Feliz Navidad’; para otros podría significar desearse una ‘Feliz Janucá'».

McVay también enfatizó la importancia del mensaje del Evangelio durante estos días.

«Es de esperarse que esta temporada brinde también a la Iglesia Adventista una oportunidad para hablar del valor de Cristo y del relato de la Navidad, y de lo importante que es unir esos valores de fe personal y de comunidad», dijo.

Joe Wheeler es el autor de 14 libros de «Navidad en mi Corazón», cada uno de los cuales ha llegado a ser un éxito en ventas y ha recibido la promoción de organizaciones cristianas tales como «Focus on the Family», así como un nuevo libro que describe la historia de San Nicolás. Wheeler es también un cristiano adventista que, desde su hogar en Conifer, Colorado, dijo a ANN que el año 2005 ha hecho surgir por primera vez el tema de lo que realmente «es» la Navidad en medio de una avalancha de secularismo.

«No sé por qué ha surgido este movimiento [de alejamento del saludo ‘Feliz Navidad’], a menos que nos estemos volviendo tan secularizados … que incluso los cristianos profesos no estén practicando la religión de la manera como lo solían hacer. A algunos de nosotros nos desagrada hacer olas. Ya es tiempo que todos nosotros, si estamos convencidos de que algo no está bien, nos atrevamos a pararnos y hablar en voz alta», dijo Wheeler.

«Como cristianos adventistas necesitamos reconocer que cuando Pablo dijo que no dejemos que el mundo nos obligue a adoptar su molde, estaba hablando de algo que va mucho más allá del tiempo», añadió Wheeler. «Con los medios que nos acosan las 24 horas del día, todos los días de la semana, estamos enfrentando esto como nunca antes. Requiere de un esfuerzo casi sobrehumano evitar esto».

Wheeler, cuya tarea lo ha puesto en contacto con cristianos de un amplio espectro de iglesias, dice que los adventistas –cuyo nombre denominacional habla de la segunda venida de Cristo– debería también contemplar su primer Advenimiento.

«Podemos decir que durante la estación navideña, sea como fuere, por lo menos durante los 24 días de Adviento (los cuales deberíamos tomar en serio), deberíamos interrumpir las intromisiones electrónicas en nuestras vidas», dijo Wheeler. Los creyentes deberíamos «leer un relato a nuestros niños, leer un relato de la Escritura, participar en juegos, confeccionar nuestros regalos en lugar de comprarlos, visitar a los ancianos, y realizar actividades divertidas con nuestras familias, redescubrirlas».

En muchas partes del mundo como Brasil y Australia, los adventistas están entre los que comparten su abundancia con los que son menos afortunados. Según Rajmund Dabrowski, director de comunicaciones de la iglesia mundial: «Si uno está en duda acerca de qué hacer durante estos días, uno siempre puede compartir con los que están en necesidad».

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